El Indalo

 

DSC0008

El Indalo es una figura de origen ancestral. Descubierta oficialmente en la Cueva de los Letreros, en Los Vélez, se trata de una pintura rupestre que data del Neolítico tardío o Edad del Cobre. Durante siglos, fue símbolo de buena suerte y considerado un tótem en el norte y levante de la provincia, especialmente en Mojácar, donde podía encontrarse pintado con cal en las fachadas de las casas, ya que protegía de las tormentas,
plagas y  ahuyentaba a los malos espíritus y el mal de ojo.

Representa un hombre ancestral sosteniendo un arco iris, otros ven a un gigante dominando a una serpiente, símbolo del mal, por la cola y la cabeza. Es el amuleto de la buena suerte, protege a quien lo lleva.

Durante los últimos años, el Indalo se ha convertido en un auténtico símbolo no sólo de Mojácar y el levante, sino de toda la provincia y es marca de calidad del turismo, la economía y la forma de vida de los almerienses.

Anécdota: en “Conan el Bárbaro” (que se rodó parcialmente en Almería), en la escena en que un chamán intenta resucitar a Conan, éste tiene la cara pintada con extraños símbolos. Uno de esos símbolos es el Indalo.